Los cuentos del Viejo Leo Por Cañada de los Teros
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Llego justo al medio dia a la Fonda "El Ventarron". Vecina del Puente Otegui. Justo a la entrada del pueblo minuano. Con palenque bajo los arboles.
De mirar lejano, cuerpo delgado y musculoso. Caminaba arrastrando los pies, haciendo sonar las grandes espuelas nazarenas. Botas porteñas, rastra de plata y oro, adornada con monedas del mismo metal. Marcos Santillán se llamaba. Su cara curtida por vientos, lluvias, heladas y calores que rajaban la tierra en verano.
La Ramona lo vió desde la puerta de la cocina. Tembló de pies a cabeza
Se le aceleró los latidos de su corazón y sintió fuego en la cara. Mas quemante que el de la gran cocina a leña. No sabia por que, se sintió feliz y con ganas de cantar.
...-Ese gaucho no es del pago, es forastero ...pensó.
Se apresuró a llevarle la panera, el vaso y los cubiertos. Cuando la miró creyó desmayarse.De mirar profundo y sereno. Solo le dió las gracias. Parecia entretenido con las miguitas de pan. Algo preocupado.
...-¿Que le pasa...mal de amor??...le preguntó como al descuido.
...-No, enfermo de la visera mas sencible que es el bolsillo. No tengo un puto peso para pagarle a mi gente...Hipotequé mi estancia y una cantera de marmol. ...Estoy esperando los pesos que me va a dar el banco.
Quietud total a la hora de la siesta. Ramona semi desnuda traspiraba abaldes sobre la cama de fierro. Sintió que abrian suave la puerta. Entró y se paró al lado de la cama. Ella se tapo con la sabana.
El ¿que quiere?!!! quedó ahogado en un beso golozo y quemante. El ¡vayasé!!, no lo pudo pronuciar por que le mordio los labios y se le prendio como una ventosa del cuello.
Aquel animal hacia tiempo que no sabia del contacto con una hembra. Saciaba sus ancias con yeguas y potrancas.
Parecia que la iva a despedasar entre sus musculosos brazos. Se le entregó entera. Giraba su cuerpo hacia arriba y por momentos, sus muslos tocaban la tibieza de su vientre. Empesó a quejarse y a llorar de felicidad. Aquel animal no se conformaba con nada.
Ni bien terminaba, comensaba con todas sus furias, otra vez y otra vez. Bañados en sudor, desfallecidos quedaron dormidos. Estrechados en un fuerte abrazo. Como metido, uno dentro del otro. Cuando despertó,el ya no estaba. Se habia ido como llegó. Casi sin hablar. No sabia nada del.
Consultó a una vieja curandera, media bruja y le confió el secreto. Le pidió una foto. De donde foto, solo tenia un hermoso pañuelo de cuello que el dejó olvidado en el respaldo de la cama.
...-No te aflijas, por él va a volver...-dejámelo y veni a buscarlo mañana.
Ya casi lo habia olvidado. Llegó una tarde triste de otoño. Le dijo que precisaba una cocinera en la estancia ...
...-Cocinera y que más precisás...carajo!!!, le gritó la Ramona enfurecida.
La agarró como a un animal de su propiedad. Salió con ella casi a la rastra para la calle. La vieja casona de la Estancia "La Cimarrona" se transformó. Todo brillaba de limpio pese a lo humilde de sus muebles muy antiguos y sus adornos baratos.
La Ramona tambien cambió mucho desde su llegada. Se convirtió en una morocha linda de cuerpo espigado y cachetes colorados.Esbelta en el trajinar diario por la gran casona. La clasica estampa de la mujer criolla, de ojazos negros. Pelo largo. Renegrido como el azabache.
Marcos!!! decia con orgullo de tigra...sabia que era de ella sola no más.
Cuantas veces entró a la carrera en la casona, a los gritos.
...- Ramona, Ramona!!! -Mi vida, donde estás carajo!!!.
Embarrado y sucio la tiraba con desesperación sobre la cama blanca como la nieve. En un temblor vibrante y enloquecedor se daban el alma y la vida.
...-Mira las sabanas limpitas, como me las dejastes Marcos!!!
...-Las sabanas solas Ramona??!!...una explosiva carcajada hacian resonar los muros de la vieja edificación colonial.
La corria por todo el cuarto tratando de agarrarla otra vez. La Ramona salia de estampida. Como alma que se "la lleva el diablo". Para entregarsele otra vez entre los pastizales y las chilcas del campo.
...-Marcos!!!...que nos van a ver!!!
...-De que te quejas!!!...-aqui no te ensucio las sabanas.
Quemandose en el fuego del deceo, la agarró otra vez como si fuera la primera, bajo un techo de cielo azul, con un perfume de mentas y ecaliptos y el cantar melodioso de los pajaritos criollos...puta, que felicidad sentia el Marcos!!!
En las siestas de verano, bajo la frondosa sombra de los sauces. La Ramona, lavaba la ropa a orillas del arroyo.
Alli tambien llegaba Marcos, como un ventarrón pampero. Casi le rompia la ropa, desesperado y ardiente en deceos.
...- Por que siempre tan apurado mi vida??-No me das tiempo a nada, -cuando vos terminás yo recien empiezo...malo!!!.
En un charret viejo, tirado por un caballo flaco, llegó la vieja curandera a la estancia. Pidió hablar a solas con Ramona. El Marcos, no estaba. Se fué hechando chispas, cuando la Ramona, le dijo que no le daba un peso más. Mucho dinero ya le habia sacado.
En el arroyo torrentoso y crecido por las últimas lluvias lavaba Ramona. Perfumada y limpia deseaba la llegada de su hombre que no aparecia. En un descuido, el pañuelo de cuello de Marcos, se le escapó de las manos enjabonadas y se lo llevó la corriente.
Por más que corrió por la costa, no lo vió más.Retumbó en el monte una carcajada satanica y salvaje, de la vieja, bruja curandera.
El Marcos se lo pasaba en el pueblo. Borracho y timbiandose hasta el último peso. Otras veses, amanecia con putas en los prostibulos del bajo y la milonga. Una noche vió a una atrayente mujer, veterana ya, que le sonreia desde la puerta de una vieja tapera. Entre gatos, perros y canastas de yuyos medicinales, amaneció aquel dia. Feliz y dichoso sin
saber por que. Se olvidó de todo y aquel fué su rancho.
Llegó la Ramona, con su carterita llena de dinero para la vieja (el Marcos no estaba).
...-Es tarde, muy tarde mi'jita,...ese hombre ahora ya es mio-, le dijo mientras se arreglaba las mechas clinudas, bajo el pañuelo tan querido, por aquella china llamada Ramona.
Cuando el viento aulla su triste lamento, entre las quebradas de los cerros. O el mar embravecido, embiste y embiste las costas, con todas sus fuerzas, en noches de terribles temporales. Se pude escuchar el llanto amargo y lastimero de la Ramona, llamando a su gaucho, que la ha abandonado.
Solo le contesta, las endemoniadas carcajadas de la vieja bruja, que lo tiene engualichado. Solo por sastifacer sus bajos instintos. De sembrar maldades y terribles penas, entre seres que se aman, que se adoran con tierna pasión.
Solo asi ella es feliz. Viendo a los seres sufrir y sufrir, por su culpa solamente. ...Más!!! ...más, ...más!!!, ...más sufrimientos!!! ...pide la insaciable de negra pasión.
...Mientras, se viene y ruge un tremendo vendaval con todas sus fuerzas incontrolables. Estallan rayos y centellas, revientan truenos entre lo cerros. Como una gran cadena de descargas continuas. Y una tremenda catarata de agua no cesa de caer. Rie y rie la vieja bruja, embriagada de negra felicidad. El Marcos es suyo solamente. Todo el tiempo en que ella, tenga su hermoso pañuelo de cuello.
Embestidas tras embestidas, la vieja tapera se amaca en un vaiven continuo. Caen terrones y maderas de la cumbrera. Resiste una ultima atropeyada y se desintegra por completo. La vieja lanza alaridos y se espanta, no le da tiempo a nada . Las enormes piedras de la chimenea le caen ensima y la aplastan. Como el peso de todas sus maldades, la matan instantaneamente.
Pasa el temporal, amaina el viento,y desde un hueco del piso del pequeño establo, sale el Marcos, como si despertara de un largo sueño. Queda asombrado de ver tanta destrución.
Entre unas bolsas de yuyo ve su querido pañuelo de cuello. Se lo mete en el bolsiyo y se lo lleva al cura, que se lo bendice. Sale el sol, todo se llena de inmensa alegria Los pajaritos gauchos de todos colores, cantan y vuelan en todas direciones. El Marcos ensilla su matungo, monta y rumbea para su estancia, con muchas ganas de trabajar.
No sabe por que, esta contento,y quiere ver a su china Ramona.
La necesita más que nunca. Lleva un silvo entre los labios. Apura su matungo he inicia un galopito a media rienda.
...-Esto si que es lindo compañeros!!! no sabe por que grita y apura más su carrera, está llegando a las casas. Entre la bataola de caballo y perros sale la Ramona, media asustada.
No lo puede creer. Con sus ojos anegados en lagrimas, ve a su gaucho, flaco y barbudo, pero con una inmensa alegria en su rostro. Se abrazan locamente y dan vueltas y vueltas como bailando un vals.
Marcos!!!, mirá la sabanas limpitas como las dejaste!!!
Fin ...de otro cuento, gaucho realista
...tomá mate!!! con el cuento.